Pregón del año 2006
Saludo del Pregonero
Me cabe, este año, la suerte de ser el
Pregonero de la Semana Santa de vuestro pueblo,
Daimiel. Lo acepto como una espléndida
oportunidad que me brindáis, para que, desde mi
condición de sacerdote, os anuncie, con la
convicción de mi fe, a Jesús, Muerto y Resucitado
por nosotros.
Estamos en tiempos de dificultad para los
creyentes, No es sólo la que proviene de la
pequeñez de cada uno de nosotros: nuestras
limitaciones, nuestros pecados, nuestros miedos,
nuestra incapacidad real... De una manera especial,
y con fuerza, hoy, se hace presente la dificultad
ambiental. Nos encontramos en un momento y en medio de una cultura que
vive afectada por el oscurecimiento de Dios. La nuestra es, en gran medida,
una sociedad sin Dios. Es lo que llaman la secularización, que, para muchos, es
ya un auténtico paganismo.
Lo que, por una parte, hace difícil hablar de Dios. Y, por otra, convierte
en más urgente que nunca el no dejar de hacerlo. Tenemos que afirmar, con
toda la delicadeza del mundo, pero con toda la fuerza de que seamos
capaces, la validez de nuestra opción creyente.
A eso quiero colaborar con el Pregón de Semana Santa que,
próximamente, pronunciaré ante vosotros. Ojalá y os sirva a muchos.
Estaremos, así, llenando de sentido las actividades que vuestras Cofradías y
Hermandades realizan con ocasión de la Semana Santa. Y, además,
contribuiremos a suscitar en muchos de vosotros la sana inquietud por vivir
como auténticos cristianos. De este modo, desde la renovación personal,
podremos sumarnos a la renovación pastoral que, en nuestra Diócesis, como
sabéis, estamos buscando durante este curso.
Que procuréis entrar de lleno en el misterio que celebramos los días de
la Semana Santa: Jesucristo, Muerto y Resucitado. Es el núcleo de nuestra fe, sin
el que ésta quedaría vacía. A esto colaborarán las representaciones del
Misterio en nuestras calles, y, sobre todo, su actualización en las celebraciones
litúrgicas.
Os deseo una intensa y cristiana Semana Santa, y una feliz Pascua de
Resurrección.
Miguel Esparza Fernández
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