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A.- Saludo del Presidente.- Cuando la actual Junta de Gobierno se hizo cargo de la Real e Ilustre Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Consuelo en la primavera de 2008, uno de sus principales objetivos era crear los vínculos necesarios entre los hermanos para que se nos permitiera vivir una intensa relación de hermandad durante los 365 días del año. Sirva esta página web que ahora está visitando como el primer paso para lograrlo, pudiendo conocer, a través de ella, nuestra historia, nuestro patrimonio artístico y material, nuestros proyectos, nuestras actividades… que le permitirán llegar a comprender la grandeza de una Corporación que, a pesar de su pequeña nómina de hermanos, a lo largo de su andadura ha ido acrecentando y extendiendo la adoración al Santísimo Sacramento y la devoción a su Amantísimo Titular.
Sean estas palabras de bienvenida una forma de introducción para quienes, como usted, visitan nuestra web con la idea de conocer más sobre nuestra Hermandad, a la que nos sentimos orgullosos de pertenecer, y cuyas puertas se abren de par en par a todos los devotos del Stmo. Cristo del Consuelo y, en general, a todos cuantos se acerquen a nosotros, con la certeza de saber que, con iniciativas como esta, nos estamos iniciando en los cauces de la evangelización del siglo XXI.
Con el deseo de que esta página cumpla sus expectativas, reciba un cordial saludo.

 

B.- Carácter de la Hermandad.- el conocimiento de nuestras hermandades supone que nadie debe pretender encerrar en unas líneas ni en una definición el espíritu de la Hermandad del Consuelo. Así, la Cofradía será en cada uno de nosotros un reflejo de nuestra particular forma de entender las cosas, tan diversas y tan complejas. Por tanto, el carácter de nuestra Hermandad se podría definir como una suma de emociones tan diversas como las personas que pertenecemos a ella y que se identifican con un ser y actuar nacido de la respuesta que damos a la mirada de nuestro Sagrado Titular. De ahí, del contacto diario con nuestro Cristo, del paciente y respetuoso ver y aprender el actuar de nuestros hermanos más antiguos que tanto hicieron por la Hermandad, de no esperar nada fuera de la cercanía de cada Miércoles Santo con nuestro Consuelo, del dejar salir libremente las emociones del encuentro con Dios sacrificado, del sobrecogedor diálogo entre el corazón y la cruz… van saliendo los verdaderos motivos de nuestra pertenencia a la Cofradía, al mismo tiempo que surge en cada uno el sentimiento de ser una pequeña parte de la misma que sin embargo tiene en ella un sitio exclusivo.
No hay que fijarse en nada más: ni en el silencio ni en el negro riguroso, ni en el chisporrotear de la cera ni en el olor a incienso. Sólo hay que dejarse llevar por el Consuelo de quien dio su vida en la cruz por poner a buen recaudo la nuestra. Tras comprender eso, sobra casi todo, y quedaremos asombrados de comprender la gran paradoja de un Dios que, derrotado y muerto, vence a la derrota y a la muerte.

 

D.- Junta Directiva.- desde hace varias décadas, nuestra Hermandad se ha caracterizado por tener una de las Juntas de Gobierno más jóvenes de nuestra Semana Mayor. Así, y referente a la actual, podemos decir que su edad media supera en poco a los 30 años, y que se forma por las siguientes personas:
• Consiliarios.- Eulalio Asensio López y Pedro Crespo Arias.
• Presidente.- Jesús Rincón Rodríguez – Bobada.
• Vicepresidenta.- Consuelo Sánchez – Bermejo Carranza.
• Secretario.- Manuel Vicente Fernández – Calvillo Hernández.
• Vicesecretaria.- Cristina Torres García de la Galana.
• Tesorera.- Nuria Rodríguez – Peral Sánchez de la Nieta.
• Vicetesorera.- Saray Lozano Fernández.
• Vocal.- Santiago Calvo Calderón.
• Prioste.- Alberto Honrado Díaz – Salazar.
• Viceprioste.- Miguel Abaldea Negrete.
• Camareras.- Asunción Teresa y Carmen Hernández Mendiola.
A estos cargos, que tienen una duración de 4 años y que se eligen por procesos democráticos, hay que añadir el cargo de Hermano y Hermana Mayor, un título honorífico que tiene carácter anual y que se designa por riguroso orden de antigüedad en la Hermandad.
Nuestra Cofradía cuenta así mismo con un nombramiento excepcional, el de Hermano Mayor Honorario, que recae en la persona de Manuel Rodríguez de Guzmán, prioste de nuestro Titular desde los momentos más difíciles de la posguerra hasta los años 90. Desde aquí nuestro modesto homenaje y agradecimiento a su persona y a la labor que desarrolló durante tantos años en beneficio material y espiritual de los hermanos.

 

E.- Cabildo de Hermanos.- la Junta de Gobierno anteriormente expuesta no es sino la “mano” que ejecuta los designios que marca su Cabildo de Hermanos, ya que es éste quien, en última instancia, toma las decisiones de importancia para la Cofradía.
Nuestra Hermandad celebra dos reuniones ordinarias anuales: la primera de ellas el Domingo de Pasión (domingo anterior al de Ramos) para organizar los actos de Semana Santa y rendir cuentas anuales. La segunda, el Segundo Domingo de Pascua (domingo siguiente al de Resurrección) para el nombramiento de nuevas jerarquías, balance de la Semana Santa y, si procediese, elección de presidente.
Además, podrán celebrarse cuantas reuniones de Cabildo extraordinarias fuesen necesarias, convocadas por la Junta Directiva o a petición del 15% de los hermanos mayores de edad, para tratar asuntos de importancia que no puedan esperar al Cabildo Ordinario.

F.- Sede Canónica.- la Real e Ilustre Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Consuelo tiene su sede en la Parroquia de San Pedro Apóstol de Daimiel, que nació a consecuencia del crecimiento de la población del municipio. Las autoridades pidieron licencia al Emperador Carlos I, para edificar otra iglesia parroquial, a lo que accedió el monarca mediante provisión dada en Valladolid a 10 de Febrero de 1542. Las Relaciones Topográficas de 1575, mandadas hacer por Felipe II se refieren a San Pedro de esta forma: “hasta doze años ha que se hizo otra parrochia que se dize Señor Sant Pedro, esta Iglesia no está acabada, que le falta más de la mitad del cuerpo della e la torre, de quel pueblo padeze mucha necesidad porques mucha la gente e ay mucha apretura e tiene falta de ornamentos, que ay pocos, y de otras muchas cosas para el servicio de la dicha Iglesia. No ay capillas en ella de ningún particular”.
El año 1587, el Ayuntamiento impulsó la terminación de las obras. Pero la Parroquia funcionaba desde veinticuatro años antes, ya que existen partidas de bautismo del año 1563.
Las características del templo son: planta de cruz latina, pilares y columnas adosados al muro de orden dórico sobre basamento, bóvedas de ladrillo doble recubierto por estuco, arcos torales de cantería y suelo de baldosas de alfarería, hoy cubierto por un maderamen. Las bóvedas llevan una sencilla crucería, estrellada en el crucero y ábside.
El ábside, ochavado, está cubierto con cuatro cuadros del artista de nuestra ciudad Juan D’Opazo: «El Arcángel San Miguel» y «La conversión de San Pablo», a la derecha; «Jesús y San Pedro andando sobre las aguas» y «Aparición de la Virgen de las Cruces», a la izquierda; en el centro, una alegoría de gloria, también de D’Opazo, sirviendo de telón de fondo a un expositor en el que se venera la imagen de la Virgen de Ureña. Encima de éste expositor, hay una imagen de San Pedro, con tiara y en trono papal. En la parte superior del ábside, cuatro tablas que representan, respectivamente, a los Santos manchegos San Juan de Ávila, Santo Tomás de Villanueva, San Juan Bautista de la Concepción y el Beato Fernando de Ayala. Todo ello, obra de Alfredo Lerga. No fue este el primer retablo que recubrió los muros de la parroquia, ya que anterior a 1936 existía un retablo de estilo churrigueresco de gran valor artístico, que se acompañaba de otros 4 retablos secundarios, todos ellos desaparecidos durante la Guerra Civil Española.
En su origen contaba la parroquia con tres puertas, de las que se conservan dos. La principal o "del Sol" de estilo neo-barroco y la otra, situada a los pies de la nave, de estilo renacentista, recientemente restaurada. La torre es de planta cuadrada en sus dos primeros cuerpos y octogonal en su parte superior, albergando éste el campanario, que se compone de 4 grandes arcos destinados a campanas y 4 más pequeños en los que se insertaban las carracas. Rematando el conjunto aparece un chapitel en pizarra coronado por una veleta.
Es esta parroquia sede de otras muchas hermandades y cofradías, que suman entre ellas un gran patrimonio religioso, popular, cultural y artístico. Destacan las imágenes de Nuestra Señora de la Amargura, La Piedad, el Santísimo Cristo del Sepulcro (todas ellas, al igual que nuestro titular, del afamado imaginero Antonio Castillo Lastrucci), el Santísimo Cristo de la Columna, de José Gutiérrez y Nuestra Señora de la Soledad, del artista local Juan D´Opazo, además de numerosas imágenes y misterios secundarios. Todo esto, unido a las Hermandades de Gloria que realizan su procesión desde nuestra parroquia, hace de este templo un gran ejemplo del patrimonio procesional daimieleño.